Minerva nuestra Spidergirl

Minerva en la incubadora
Minerva en la incubadora

Soy Davinia, la mamá de Minerva, una prematura extrema que
nació con 25 w+5d y apenas 500grs de peso…
Le daban 48 horas de vida, pero ella superó todas las estadísticas.
El hospital se convirtió en mi segunda casa, pero tras 6 meses y
medio salimos juntas de allí.


Pasamos momentos muy duros y dolorosos…parecía querer irse
muchos días, se arrancaba los tubos, llegaban todo tipo de
infecciones, las punciones lumbares, transfusiones… habían días
que no avanzaba, todo lo contrario, retrocedía, pero hay una
palabra mágica mayor que milagro: PACIENCIA. Con la ayuda del
gran equipo de pediatras, enfermeros, auxiliares y la familia se
LOGRÓ. Y aquí está, dando guerra casi 5 años después.
Se fue a casa con oxígeno y una sonda nasogástrica, al cumplir un
año todo desapareció (nos decían que sería para mucho tiempo
posiblemente el oxígeno).


Ha sido la peor experiencia de mi vida, cuando llega el embarazo,
sueñas con lo bonito que será todo, sentirla, preparar sus cosas, su
habitación… y de pronto, te encuentras con otra realidad para la
que nadie te prepara y que poco conoces.


Todo empezó con una revisión más del embarazo, algo iba mal, me
tenían que ingresar porque mi tensión estaba alta y a mi niña no le
llegaban los nutrientes y tenía poco peso y crecimiento lento.
En ese momento sentí que todo se me venía abajo, no podía creer
que mi sueño de ser madre se estuviera truncando. Estuve 5 días
ingresada, con los pinchazos para la maduración de los pulmones y
con pastillas para mi tensión, pero no fue suficiente, me confirman
que tenían que hacer una cesárea urgente porque corremos peligro
las dos, pero sobre todo yo (para mí lo importante era ella), que ella
no tenía posibilidades de vivir con el poco tiempo que tenía y su
poco peso.


Los primeros días no se pueden describir, todo es miedo, rabia…y
llega el momento en que me dan el alta y ella se queda en UCI
neonatal, la sensación de abandono , angustia, de no saber cómo
pasará la noche, si estará bien o no, si mañana la verás viva… no te
deja vivir, quieres estar a su lado las 24 horas y no puedes, tú
tienes que cuidarte también me decían…pero cada día costaba más
decirle adiós, iba creciendo, luchando contra todo pronóstico. En la
vuelta diaria a casa, las lágrimas no cesaban pensando que sería
de ella y por el sentimiento de culpa que te invade.

Spidergirl MinervaCuántas lágrimas de angustia en ese pasillo porque hay
complicaciones con tu bebé y no sabes qué pasará, si lo
conseguirá. Ves a otras mamis saliendo con sus bebés felices en
brazos y tú sin saber si llegará ese día para ti…es un dolor horrible.
Pero al final llega ese día ,y no te lo crees, ahora dudas de si estás
preparada tú para cuidarla en casa, las lágrimas son de felicidad e
incertidumbre, por no saber cómo será todo ahora en casa, ya no
habrá una máquina que me diga el ritmo cardiaco, la
saturación…pero lo conseguimos, y este próximo 31/12/2023,
Minerva cumplirá 5 años y ahí está toda una guerrera, sin parar,
porque habrá nacido pequeña, pero se ha convertido en alguien
muy grande como dice ella (“ya no soy chiquita”).


Hicimos miles de visitas al hospital, pruebas, ingresos por virus
respiratorio, logopeda… pero todo se supera y después de lo vivido
anteriormente estás preparada para afrontarlo de otra forma.
Contando nuestra historia solo quiero dar algo de ÁNIMO,
FUERZA, VALENTÍA Y PACIENCIA, todo llega.
Gracias a APREMATE por toda la ayuda en este proceso y por la
gran familia que se forma.


Minerva, mi gran guerrera, es el mejor regalo de mi vida y me ha
enseñado a qué darle importancia en esta vida, a disfrutar con ella
cada minuto, a seguir teniendo la paciencia en cada paso nuevo….